Archivos de la categoría ‘Dioses’

Dioses de Aleph: Lieche

Octubre 26, 2009

Lieche (CN): Es conocida como “La diosa araña”, “La Tejedora”, “La señora de los asesinos”, aunque puede adoptar muchas otras formas. En la forma de una joven y hermosa tejedora, amable y dulce, teje cada noche sobre los ojos de los durmientes los sueños más apacibles y las más tenebrosas pesadillas.

Es la diosa protectora de la música y las demás artes, y algunos bardos, los más desesperados, le rezan antes de comenzar su interpretación o su obra. Al tener preferencia por los aspectos más oscuros y tenebrosos de las artes, cuando Lieche favorece una interpretación o la creación de una obra, esta adquiere un tono gótico y enrevesado que en muchos casos sus creadores no desean, pero que no la convierte en una obra menor. Su apoyo a las artes hace que muchos drows sientan un profundo respeto por ella, aunque la teman. Sin embargo, sus mayores seguidores son los asesinos, atraídos por su control sobre el terror.

Los acólitos de Lieche se denominan así mismos, muchas veces, “tejedores de sueños”. En ciertas partes de Salsbury, antiguos acólitos de Lieche toman sustancias que les hacen entrar en el mundo de los sueños durante días enteros.

Los acólitos de Lieche deben cumplir los siguientes requisitos:

  • No pueden tener alineamiento Legal.
  • Han de vestir ropas oscuras. No es imprescindible que lleven estas ropas siempre, tan sólo que tiendan a hacerlo.
  • Los “tejedores de sueños” han de ser personas creativas que al menos una vez al mes creen algo artísticamente interesante. Muchas personas cumplen todos los requisitos para ser acólitos de Lieche menos este, pero no reciben ningún beneficio por ello.
  • Existen ciertos ritos que los “tejedores de sueños” siguen anualmente, pero son muy variados según los lugares. Se sospecha que, en el fondo, a Lieche le importan poco los ritos.
  • Los acólitos de Lieche pueden reducir a la mitad el tiempo que necesitan para dormir.

Lieche proporciona a sus sacerdotes: Corazón (5), Oscuridad (3).

Dioses de Aleph: El Innombrable

Octubre 20, 2009

Su nombre esta prohibido en todas las tierras de Aleph, salvo en las Ardientes Arenas. Solo los más oscuros adeptos conocen el Nombre que conserva en el Libro, y muchos de ellos cayeron en la locura al conocerlo. Es el dios de las plagas, tanto mágicas como mundanas, y la sospecha de su presencia o de la de sus clérigos hace que muchos seres se santigüen con el símbolo de su dios.

Es un dios que permanece en segundo plano, al que periódicamente alguien que se siente traicionado por sus convecinos o es empujado por la locura de su devoción, decide adorarle y realizar un impío ritual. Estas plagas suelen acabar escapando al control del adorador y asolar regiones enteras.

Los seguidores del Innombrable son perseguidos en gran parte de las zonas habitadas, y realizar cualquier ritual que permita al Innombrable, o a sus plagas, acercarse a la superficie de Aleph esta castigado con la muerte.

Los acólitos del Innombrable:

  • No pueden tener alineamiento Bueno
  • Por cada mes que un personaje sea acólito del Innombrable sufre pequeñas deformaciones, horribles llagas y hediondas pústulas, que poco a poco acaban cubriendo su piel
  • Un acólito del Innombrable puede realizar el rito del Innombrable una vez al año. Este rito incluye el sacrificio de un niño menor de 8 años y se considera un acto malvado en sí mismo. Quince días después del rito, en la población donde se produzca, surge un brote de peste que puede llegar a extenderse por todo el Imperio. El Acólito pierde un punto de Constitución cada vez que realice este rito
  • Un acólito del Innombrable que haya realizado el horrible rito del Innombrable, gana la pericia de Transmitir Enfermedad cada vez que toque a alguien. El acólito no puede elegir si emplea o no la pericia

Los sacerdotes del Innombrable reciben hechizos de las siguientes esferas: Corrupción (9), Oscuridad (5) y Tormenta (3)

Dioses de Aleph: Krummel

Octubre 13, 2009

Es el dios de los enanos, además del dios de la piedra. Se encuentra en el infierno desde hace casi mil años, cuando la Taberna recogió a Jalón y a Dasciros. La entrada de los demonios en la Taberna obligó a Krummel a entrar en el infierno para evitar que los demonios invadieran Aleph de forma permanente, pero eso hizo que el dios fuese atrapado por las hordas demoníacas, impidiéndole escapar, y sufriendo una horrible tortura desde entonces.

Los enanos sufrieron con su perdida. Los clérigos perdieron sus poderes. Los acólitos perdieron sus ventajas. El resto de los enanos notaron un pequeño vacío en su interior. Aún después de tanto tiempo siguen teniendo un profundo respeto por él, y cualquier enano que todavía se encuentre ligado a la deidad dejará cualquier cosa que tengan entre manos si en algún momento se le presenta la oportunidad de ayudarle.

Cuando Krummel todavía se encontraba sobre la faz de Aleph, otorgaba sustanciosos poderes a sus acólitos y clérigos. Pero desgraciadamente, desde su cautiverio y tortura en el infierno le impide a día de hoy seguir haciéndolo. Esto ha hecho que los enanos sean actualmente una sombra de su glorioso pasado.

Los acólitos de Krummel:

  • No pueden tener alineamiento Caótico.
  • No pueden jamás romper una palabra dada
  • Han de respetar un complicado calendario litúrgico en el que destaca la prohibición absoluta de trabajar el último día de cada semana (a no ser que la vida de alguien esté en peligro).
  • Han de donar un 10% de sus ingresos a la iglesia.

Para gran pesar de Krummel, sus acólitos no reciben ningún beneficio de su dios.

Krummel otorga las siguientes esferas: Oscuridad (9), Guerra (3) y Hogar (1).

Deidades protectoras

Octubre 6, 2009

Existen miles de dioses que por su influencia y escaso poder se les considera dioses locales, inferiores o protectores. Estos dioses no tienen más que algún pequeño altar en alguna casa, en un cruce de caminos, en algún rincón de un bosque o compartiendo una capilla con otros dioses similares.

Son dioses de escaso poder, pero que mantienen bajo su protección una cuidad, un pueblo o una zona. Generalmente se les llama como la población o la zona que protegen, como en el caso de Vilés, que cuenta con el honor de tener un pequeño templo en la parte alta de la ciudad. También es el caso de Lingua, dios del río con el mismo nombre, cuyas aguas otorgan su bendición a todo aquel que le reza.

En las poblaciones, los dioses protectores suelen ser venerados por los clérigos locales, que les rinden tributo y realizan actos en su honor. Cuando el dios protector prefiere vivir en un río, montaña o bosque, suelen ser los druidas de la zona los que les rezan, ayudándoles en muchos casos con la tarea de protegerla y preservarla. Es muy raro, pero no imposible, encontrarse incluso con dioses protectores que protegen a familias nobles de rancio abolengo. Muchos caballeros adoran a la deidad de sus antepasados, de la que probablemente desciendan.

Las deidades inferiores, o protectoras, no son lo suficientemente poderosas como para proporcionar poderes a sus acólitos. Por otro lado, estos tampoco suelen pedirles nada. Sin embargo, cuando uno de los acólitos esté haciendo algo importante a favor de la ciudad, del bosque, de la familia, o de lo que el dios esté protegiendo, este suele otorgarles 1d4 Puntos de Fortuna mientras dure esta acción. Esto convierte algunas ciudades, en las que toda la guardia es acólita de la ciudad, especialmente difícil de conquistar.

Los escasos sacerdotes de estas deidades reciben Hogar (3)

Dioses de Aleph

Octubre 2, 2009

En Aleph existen tantos dioses casi como palabras. A medida que Praetes ha ido escribiendo sus nombres, los dioses han ido apareciendo y participando en Aleph, influyendo en el mundo, observando y actuando. Sin embargo, no todos son igualmente poderosos. Aquellos cuyos nombres fueron escritos y leídos al principio de los tiempos, como Krummel, Ardol o Levondel son poderosos. Su influencia es amplia en toda la tierra de Aleph, sus acólitos son elevados y sus clérigos pueden manejar gracias a ellos grandes cantidades de poder. Otros, como Lieche o Elthera, cuya aparición fue posterior, o tortuosa en su creación, comprenden menos acólitos entre sus filas, aunque sus clérigos son igualmente capaces de enormes obras en nombre de su dios. Tras ellos, una indefinida cantidad de dioses protectores, en su mayor parte circunscritos a zonas concretas, ayudan a sus seguidores en sus peticiones.

Praetes: Considerado por muchos, realmente no se sabe mucho de “El Lector”, como también se le conoce. Legal Neutral, es el dios principal, el creador de todo, que va desgranando la realidad a medida que la va escribiendo y leyendo del Libro. Praetes no muestra ningún interés por lo que sucede en Aleph, por lo que no otorga poderes a acólitos ni a clérigos. Su símbolo es un libro abierto sobre un atríl.

Sin embargo, es venerado como un dios mayor, y existe un culto oficial en la mayoría de las ciudades del Imperio, sobre todo por parte de aquellos relacionados con los libros. En la entrada a todas las bibliotecas de Aleph suele estar su símbolo tallado sobre el dintel y su nombre se pronuncia en los juramentos y exclamaciones de los bibliotecarios.